¿Te has planteado recientemente la posibilidad de cambiar las ruedas del coche? Si no has pensado mucho en eso, empieza a hacerlo; recuerda que es la parte del coche en continuo contacto con la vía, de cuyo funcionamiento depende tu seguridad.
Conducir con ruedas en malas condiciones no solo compromete tu seguridad, sino la de otros. Aproximadamente el 60% de accidentes por problemas mecánicos se deben a ruedas deterioradas que terminan en un reventón.
En este post conocerás cada cuántos kilómetros cambiarlas y por qué.
El desgaste, razón para cambiar las ruedas del coche
Entre las causas para cambiar las ruedas del coche, el desgaste es una de las más importantes ¿Y qué es el desgaste? Es la pérdida de masa de la banda de rodadura; a medida que se consume se hace más delgada y débil, va perdiendo propiedades y su desempeño decae.
En España, el mínimo legal de profundidad del surco es de 1,6 milímetros. Generalmente, el neumático se desgasta al punto de que se vean los testigos de medición antes de los 5 años de uso.
Es necesario señalar que este mínimo legal no es del todo seguro, especialmente en superficies mojadas, ya que el agarre está disminuido. Una rueda desgastada no cumple su función exponiendo a los ocupantes del coche a riesgos como:
- Alta probabilidad de patinar en el asfalto.
- Aumento de la distancia y tiempo de frenado.
- Riesgo de que un pinchazo, bache o corte provoque un reventón.
En todos estos casos el riesgo real es sufrir un accidente. Por ello, para algunos fabricantes, lo más prudente es hacer la sustitución cuando el dibujo esté por debajo de los 3 milímetros de espesor.
¿Cuántos kilómetros resisten las ruedas?
Esta es una de las preguntas frecuentes que los propietarios de coches hacen al visitar el taller de mantenimiento. Generalmente, se sugiere cambiarlos entre los 45 y 50 mil kilómetros.
Si son ruedas de segunda mano (cuyo historial desconoces) o de baja calidad, lo recomendable es sustituirlas al alcanzar los 10 mil kilómetros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no solo el kilometraje afecta su desempeño; hay otros factores que contribuyen al deterioro como, por ejemplo:
- El tipo de suelo. Las condiciones del suelo que se transita regularmente. No es lo mismo una carretera asfaltada que un terreno agreste.
- El peso habitual. La carga excesiva es un factor adicional de deterioro.
- El estilo del conductor. Si acostumbras a conducir a 140 kilómetros, tus ruedas durarán menos que haciéndolo a menos de 100.
- Las condiciones climatológicas. Tanto el frío como el calor excesivo y la humedad tienen un impacto que acelera el deterioro del neumático.
- Aspectos técnicos. La excesiva o poca presión de la rueda, la mala alineación o balanceo del coche, así como diferentes problemas mecánicos afectan su funcionamiento.
El paso del tiempo
Independientemente de que las ruedas no presenten señales evidentes de deterioro, tienen un tiempo de caducidad. Se recomienda utilizarlas durante un tiempo aproximado de 5 años.
La fecha de caducidad de sus componentes va a depender de la fecha de fabricación y también de las condiciones en que han sido almacenadas.
Si han sido resguardados en condiciones óptimas de temperatura, iluminación y humedad antes de su montaje, es probable que su degradación sea un poco más lenta.
En todo caso, ya sea que la caducidad sea visible o no, los neumáticos con 5 años de uso deben ser cambiados; aquellos que han tenido un uso menor a los 3 mil kilómetros anuales pueden prolongar su utilidad un poco más.
Visita el taller regularmente
Si tienes dudas sobre cuándo cambiar las ruedas del coche, lo más recomendable es llevar tu coche al taller para revisiones periódicas. Las ruedas se revisan una vez al año.
Los técnicos que habitualmente le hacen mantenimiento a tu coche, verificarán su condición y te indicarán si es conveniente cambiarlas.
El kilometraje causa desgaste, pero, antes de realizar un gasto que afectará tu presupuesto busca cortes, deformaciones, pinchazos y otros daños que no son fácilmente detectables. Esto de dará una idea de su estado general.
Así tomarás la decisión idónea para mantener tu coche en óptimas condiciones garantizando tu seguridad, la de tu familia y la de otros conductores.

